Jorgedavo

Foto
Entrada 00: Arrancando motores…
Tras varias semanas notando algo extraño moviéndose dentro de mi, me decido a poner en marcha el protocolo de seguridad; invierto mis ojos dirección a mi cerebro y activo el modo “escáner interno” tal y como dice mi manual de instrucciones para estos casos. Fue justo en ese momento cuando me di cuenta de lo que sucedía; eso que no paraba de dar vueltas por mi masa encefálica era un gusanillo. Por lo que parecía el tío se reía y se le veía nervioso… más bien ansioso… fue entonces cuando lo entendí. Lo que quería era salir, escapar.
Casi tres días después logré que confiara en mí y saliera a través de una de mis ideas vía conexión wifi, materializándose sobre mi mesa con la forma de una de esas galletitas de la suerte que tienen un pequeño mensaje dentro. No lo dudé y la abrí, aunque el contenido me sorprendió. El texto exacto del mensaje era el siguiente:
“Coge todas aquellas noticias, impresiones, ideas, recursos, campañas y curiosidades relacionados con el marketing y la publicidad que sean degustadas y procesadas por tu maquinaria cerebral y comparte con los demás tu digestión. No seas egoísta. Crea un blog”.
Justo en ese instante, las letras del mensaje subieron flotando hacia el techo de la habitación convirtiéndose en fuegos artificiales. Fue extraño, casi diría que paranormal, pero en lugar de coger el móvil para sacarle una foto y enviársela a Iker Jiménez, decidí que quizás (y sólo quizás), lo del blog podría no ser tan mala idea… acto seguido abrí mi manual de instrucciones justo por la página ciento cuarenta y tres cuyo epígrafe rezaba “Cómo activar los procesos creativos”.
Tras la puesta en marcha y una vez comprobado que todos los niveles cerebrales se encontraban a pleno rendimiento, entrelacé los dedos, los chasqueé y comencé a escribir lo siguiente en el apartado donde ponía título: “Arrancando motores…” Zoom

Entrada 00: Arrancando motores…

Tras varias semanas notando algo extraño moviéndose dentro de mi, me decido a poner en marcha el protocolo de seguridad; invierto mis ojos dirección a mi cerebro y activo el modo “escáner interno” tal y como dice mi manual de instrucciones para estos casos. Fue justo en ese momento cuando me di cuenta de lo que sucedía; eso que no paraba de dar vueltas por mi masa encefálica era un gusanillo. Por lo que parecía el tío se reía y se le veía nervioso… más bien ansioso… fue entonces cuando lo entendí. Lo que quería era salir, escapar.

Casi tres días después logré que confiara en mí y saliera a través de una de mis ideas vía conexión wifi, materializándose sobre mi mesa con la forma de una de esas galletitas de la suerte que tienen un pequeño mensaje dentro. No lo dudé y la abrí, aunque el contenido me sorprendió. El texto exacto del mensaje era el siguiente:

“Coge todas aquellas noticias, impresiones, ideas, recursos, campañas y curiosidades relacionados con el marketing y la publicidad que sean degustadas y procesadas por tu maquinaria cerebral y comparte con los demás tu digestión. No seas egoísta. Crea un blog”.

Justo en ese instante, las letras del mensaje subieron flotando hacia el techo de la habitación convirtiéndose en fuegos artificiales. Fue extraño, casi diría que paranormal, pero en lugar de coger el móvil para sacarle una foto y enviársela a Iker Jiménez, decidí que quizás (y sólo quizás), lo del blog podría no ser tan mala idea… acto seguido abrí mi manual de instrucciones justo por la página ciento cuarenta y tres cuyo epígrafe rezaba “Cómo activar los procesos creativos”.

Tras la puesta en marcha y una vez comprobado que todos los niveles cerebrales se encontraban a pleno rendimiento, entrelacé los dedos, los chasqueé y comencé a escribir lo siguiente en el apartado donde ponía título: “Arrancando motores…”

Publicado el Lunes, Diciembre 12 2011. Etiquetado con: opinióngusanocerebro
13
Notas
  1. A nickthejam le gusta esto
  2. jorgedavo ha publicado esto
Jorgedavo Lo mastico, lo digiero y después, sólo después, lo comparto a mi manera.
Ask me anything
Siguiente