Entrada 03: Aumentando la realidad…
Vivimos tiempos de cambio, eso no hay duda. Gracias a una sobredosis de crisis por las malas gestiones de unos pocos y bla bla bla… hemos visto como poco a poco el entramado empresarial mundial ha ido mermando en todos los sentidos y esto, en el campo del marketing y la publicidad, se nota y mucho, convirtiéndose en un verdadero problema… ¿o quizá no?
Es verdad que la publicidad convencional ha ido perdiendo enteros hasta el punto de que todavía vemos, en el mes de enero, vallas exteriores de las grandes agencias que nos continúan mostrando eventos de noviembre del año pasado, o periódicos en los que hay que rebuscar mucho para encontrar un anuncio que supere el par de módulos, pero paralelamente a esta merma encontramos internet, que en los últimos años ha ido a contracorriente y ha crecido de forma exponencial, llegando a cuestionar la forma en la que se interactua con los públicos objetivos de las campañas; cada vez sirve menos la publicidad unidireccional en la que se nos enseña un producto, se nos dice lo maravilloso que es y finaliza invitándonos a comprarlo. La gente ahora necesita “experiencias publicitarias” más que anuncios publicitarios, y la interactividad que ofrece la red es un canal idóneo (aunque no el único) para llevar esto a la práctica. Renovarse o morir.
El boom de las redes sociales es sólo el primer paso o versión 2.0 de lo que está por venir. Tecnologías como la realidad aumentada están entrando fuerte e integrándose dentro de estas de una forma muy rápida. Nuestros dispositivos móviles serán capaces de ofrecernos información completa de lo que estamos viendo sin necesidad de realizar búsquedas, simplemente interpretando las imágenes que le mostramos. Si no has visto esta tecnología en acción te invito a ver este vídeo de la aplicación para iPhone “Cerca de mi”, de Páginas Amarillas.
Gracias a esta y otras nuevas formas de interactuar con nuestro entorno, la publicidad podrá ser tan creativa y sorprendente como seamos capaces de imaginar. ¿Qué impacto tendría si al pasar por delante del Museo del Prado y enfocarlo con nuestro teléfono viéramos volando a su alrededor los principales cuadros de su colección? ¿y a King Kong escalando el Empire State? Pronto lo sabremos.
